¿Por qué escucho podcasts?

El 16 de agosto publiqué una lista de podcasts recomendados. Pero, ¿por qué me gustan los podcasts? Buena pregunta.

Hace años que no escucho radio comercial. Bueno, a menos que este sonando en algún lugar o sea la espeluznante banda sonora de un viaje abordo de un vehículo de transporte público.

Overcast en el iPhone

Prefiero escoger la música que quiero oír en Deezer, de vez en cuando en SoundCloud, o escuchar podcasts.

Existen momentos para escuchar música y momentos para escuchar voces de humanos.

Los podcasts son producidos por personas que quieren compartir sus intereses con los demás. Individuos que se mueren de las ganas por grabar sus conversaciones, así sea por medio de equipos precarios. Necesitan contar lo que los obsesiona, lo que los trasnocha.

La mayoría, suelen ser programas independientes muy especializados. Podcasts ñoños, para geeks, de comedia, ficción, cultura y arte, reportajes, documental, ciencia, filosofía, etc. Solo basta con echar un vistazo en iTunes o ver los recomendados de Overcast para descubrir un podcast nuevo, exótico o interesante.

No es necesario sintonizar una emisora, eso ya suena prehistórico. Suscribirse a un podcast es muy fácil. Solo se necesita una app como Podcasts de Apple o mejor aún, Overcast, mi predilecta. Que además me avisa cada vez que un episodio nuevo esta disponible de los programas a los que estoy suscrito.

Los anfitriones de los podcasts hablan, escuchan, conversan. No locutan con voces fingidas. No someten a sus oyentes a escuchar canciones recalentadas (o payoladas) como suele suceder en las emisoras comerciales.

Tampoco es necesario aguantarse las molestas pausas comerciales ni la superficialidad y el afán que caracterizan a la radio comercial. Hay tiempo de sobra en un podcast. Los episodios pueden variar entre 30 minutos y ¡dos o tres horas!

Otra cosa, cada episodio va acompañado de notas y links que sus anfitriones recolectan y publican para enlazar los temas que trataron.

Los podcasts son una buena forma de aprender cosas nuevas, entretenerse y expandir la conciencia.